Un café con Jan Cornet: “Lo que me mantiene los pies en el suelo es la familia, mis amigos y seguir formándome”.

Jose Luis Real – Entrevista.
Su último trabajo fue como uno de los protagonistas de la serie de Cuatro ¿Hay alguien ahí?, además es conocido por sus papeles en la serie Motivos personales y en películas como La noche del hermano, No me pidas que te bese porque te besaré, y Camino.
Reconoce la familia y los amigos como apoyos fundamentales en su carrera y la paciencia como única bandera en la profesión.
Pregunta: ¿Cómo empezó todo esto, fue por vocación, por casualidad, o ninguna de las dos?
R: Un poco de las dos. De pequeño ya me gustaba mucho el cine, la interpretación, el tema de los actores y supongo que el ver cómo vivían, su fama y demás. Me acuerdo que a los dieciséis años un amigo me dijo: ¡Apúntate a una agencia de publicidad para hacer anuncios¡ y yo dije: ¡Paso¡, porque realmente no me apetecía nada, pero me apuntó él. Me llamaron un día para hacer mi primer casting y me cogieron para hacer un anuncio en Port Aventura, y a partir de ahí vi que era dinero fácil y empecé a hacer un montón de anuncios en apenas dos años. Por aquel entonces tendría diecisiete años y hacía los casting para niños de catorce, siempre he parecido más joven, ahora tengo veintisiete y parece que tenga veintidós. Más adelante tuve que decidir, yo estaba con Bachillerato y el tema de la carrera pero finalmente estuve tres años en una escuela de teatro de Barcelona, hice el casting para La noche del hermano, me cogieron y me fui a Madrid. Y hasta ahora.
P. ¿Qué hubiera sido de Jan Cornet de no ser actor?
R. Supongo que como a todos, llegas a un momento en que no sabes muy bien qué hacer con tu vida, a dónde dirigirla, pero en ese momento realmente no lo sé, siempre estoy a tiempo de cambiar, pero no creo que lo haga. Me gusta mucho cocinar, igual hubiese sido cocinero, y no te digo que algún día no monte un bar o parecido.
P. Has dicho, ¡no creo que cambie¡ y me parece curioso porque este mundo resulta algo así como el de no retorno, una vez que se entra parece muy difícil salir.
R. Es un mundo muy difícil, supongo que ahora más cuando eres joven, al tener la carrera hecha, empiezas a considerarte estable. Pero tienes que tener la cabeza centrada, y tener mucha paciencia es muy importante, yo porque estoy currando y puedo vivir de esto, es decir, puedo tomarme mi café contigo ahora, me gustaría poder vivir algo mejor, pero para nada me ocupo en esto y realmente no me interesa actualmente. Tienes que coger el ritmo de trabajo, es decir, te tiene que gustar estar tres meses sin vida social, metido en tu papel, eres tú y tu trabajo. No tienes tiempo para más.
P. Imagino, entonces, que tienes que tener los pies en el suelo y saber que un dia estás en una nube y al día siguiente puedes estar sin nada…
R. Si, por supuesto, luego también hay periodos largos de no trabajo, por eso digo que te tiene que gustar y siempre tienes que tener gente a tu alrededor que te ponga en tu sitio, para mí, lo esencial y es lo que me mantiene los pies en el suelo es la familia, mis amigos y seguir formándome.
P. Eres de Barcelona. ¿Hasta qué punto es necesario o recomendable para un actor que empieza venirse a Madrid?
R. ¿Por qué es bueno ir a Nueva York? Madrid es muchísimo más pequeño, y en Barcelona hay mil cosas de teatro y televisión, pero personalmente lo recomiendo. Dejando de lado que levantas una piedra y sale un actor, creo que aquí hay más pruebas, más representantes y en definitiva, más posibilidades.
P. ¿Cine o teatro?
R. Me atraen las dos cosas. Al Pacino comparaba al actor de teatro como el funambulista que pasa la cuerda sin red, mientras que el de cine lo hace con ésta bajo sus pies. De todas maneras no estoy de acuerdo con lo que se dice de que es más difícil ser actor de teatro que de cine. El cine es muy violento, hay que hacerlo ya, con repeticiones y más historias que lo hace mucho más difícil de lo qe la gente cree. De teatro sólo he hecho Shakespeare y ha sido lo que mejor que me ha pasado.
P. ¿Y cómo espectador?
R. Considero que es más fácil ver buen cine hoy en día que ver buen teatro. Ahora ves por ejemplo a Darren Aronofsky con El luchador, si quieres algo contemporáneo, y es una buena película, sin ir más lejos Celda 211 es una buena película, sin embargo en teatro ahora mismo es difícil ver algo de calidad, a menos que hablemos de Londres y ves a Kevin Spacey, a su compañía, evidentemente tenemos mucha más variedad de cine que de teatro, pero, como digo es más complicado encontrar algo bueno actualmente de teatro aquí.
P. ¿Qué opinas de la gente que piensa que el verdadero actor es el de teatro y que no explota todas sus facetas interpretativas hasta que no se sube a un escenario?
R. Como ya he dicho antes, me parece que las dos cosas son difíciles, tanto el cine como el teatro, pero al mismo tiempo como decías tú, considero que es más fácil para un actor de teatro aclimatarse al cine que un actor de cine habituarse al teatro. Yo creo que lo que te da el buen teatro, lo que te da representar a buenos autores, ya sean Shakespeare, Chéjov o Ibsen; esto no te lo da el cine. El cine es más goloso, porque hay cámaras, hay fama, cosas que te distraen y en el teatro no. Con esto no quiero decir que sea más fácil una cosa que otra, el interpretar, ponerse delante de alguien, un equipo, público, o que te digan ¡interpreta¡ delante de una cámara, es muy difícil.
P. ¿Cuál sería tu definición de buen actor?
R. El buen actor para mí es aquel que es realista y que no para de investigar en todo momento, es decir, para hacer bien papeles de los grandes autores hay que investigar y mucho, yo puedo decir ahora con veintisiete años que nunca en mi vida podré hacer bien Shakespeare, porque es imposible, igual que Chéjov, y lo digo quedándome, seguramente, cincuenta o sesenta años de carrera.
El buen actor no es el que hace lo fácil bien y se acomoda, no, es el que estudia y no para de investigar durante toda su carrera.
P. Cambiamos de tercio, pregunta obligada: ¿Qué crees que le falta al cine español para que termine de convencer a nuestro público? Buenos actores hay…
R. Falta confianza, confianza de los productores, los que ponen la pasta, en directores noveles, en guiones buenos; confianza de los directores en el resto del equipo, en los actores, en el electricista, en todos, falta confianza en general, falta un equipo, que todos sean imprescindibles desde el primero hasta el último. Y para mi falta reciclarse con las ideas, abrirse a más proyectos. Por ejemplo, lo bueno que tiene EEUU es que no sólo hace pelí
culas sobre Vietnam, tiene variedad, aquí parece como que somos muy monotemáticos, que está bien, pero a veces falta algo, ese algo que encontramos en Celda 211 por ejemplo, un poco de thriller, de suspense, falta en muchos casos arriesgarse.
P. Económicamente…
R. Evidentemente el problema económico siempre está ahí, no es lo mismo hacer una película con cuatro millones de euros que con cien, pero el problema fundamental me sigue pareciendo esa confianza de la que te hablo.
P. Hablamos de financiación y se me viene a la mente el caso de una película que actualmente se encuentra en los cines, que tan sólo ha costado 12.000 dólares y que en pocas semanas ya se hablaba de los millones de beneficio. Estoy hablando de Paranormal activity.
R. Está claro que sí, en estos meses de crisis yo se lo he dicho mucho a directores amigos míos, ¡haced un buen guión, del tema de cobrar ya hablaremos¡, que a lo mejor cobro una parte o luego en la distribución, pero eso no es lo importante, la gente quiere trabajar, también quiere cobrar, pero eso es secundario si el guión es bueno…A parte los actores la mayor parte no hacemos esto por dinero, hacemos esto porque nos gusta actuar y que nos den un guión y ver qué se puede hacer con el personaje.
P. Me gustaría Jan, que te pusieras en la situación del público: Viernes por la noche, decides ir con tus amigos o tu novia al cine, pagar ocho euros y decidir si ver los efectos especiales de Hollywood o el muchas veces llamado realismo social del cine español…
R. Yo creo que esto es muy personal, yo por ejemplo veo las películas en versión original, partiendo de esto ya es diferente, pero como espectador, te diré que considero que el cine es carísimo, por eso es triste ver cómo hay mucha gente que no confía en el cine español, y es una pena porque, a pesar de que creo que es necesario un cambio, y se está viendo, hay que ver y apostar más por el cine español.
P. ¿Cuándo crees que llega un actor a su cima y al punto de decir: Esto ha de ser bueno porque actúa él?
R. Yo creo que nunca. Lo bueno y lo que me atrae realmente de esta profesión es que nunca paras de aprender. Y por otra parte entiendo la pregunta, y pienso que un actor desde luego no llega a su madurez a los treinta, quizá a los sesenta si puede empezar a vislumbrar la cima, su propia cima.
P. ¿Consideras importantes los premios?
R. Depende de los premios, hay unos más fiables y otros menos. Yo no le intento dar mucha importancia, realmente si me lo dan me pondré muy contento pero no baso mi vida en función a que me den un Óscar o un Goya ni mucho menos.
P. ¿Hasta qué punto crees que influyen en la opinión del público respecto a una película?
R. Mucho, yo creo que demasiado. Pero es que las plículas van de boca en boca y a eso ayudan mucho los premios, por lo tanto es lógico.
Es importante y al mismo tiempo no lo es, pero que una película tenga premios hace que ésta se vea, que viaje por los festivales y se le reconozca, pero considero que a nivel de opinión no es tan importante o no ha de serlo siempre.
P. ¿Cuál es tu papel? El que Jan Cornet desea:
R. Ojala me dieran uno de estos personajes que le pasan cosas, muchas cosas, por ejemplo el papel de Alberto el protagonista de Celda, gran amigo mío y compañero de clase. Pero un papel en general, uno de Shakespeare siempre sería maravilloso.
P. Si te dieran a elegir a la carta y te dijeran: Jan tenemos financiación ilimitada, elíge director, compañeros de rodaje, lugar, ¿qué pedirías?
R. Es muy difícil, hay muchos directores con los que me encantaría trabajar…
P. ¿Sería en España?
R. No lo sé si sería en inglés o en español, es posible que fuera en España con gente que conozco, se trabaja mucho mejor, los actores seguro serían amigos míos, pienso que se trabaja mucho mejor. En cuanto a director, ¡claro que diría de trabajar con Al Pacino!, pero igualmente sería algo hecho con amor, pasión y tiempo.
P. ¿Qué es lo próximo que harás?
R. Lo próximo será teatro en Madrid, lo más seguro. Y hasta aquí puedo leer.
URL simplificada: http://www.puntoencuentrocomplutense.es/?p=5108
Al Pacino, Shakespeare, Chéjov… Joder, nada nuevo bajo el Sol. Esta entrevista se podría haber hecho hace 20 años, es una sucesión de lugares comunes. Un coñazo, vamos…
Un hombre que merece la pena conocer. Confío en ti, Jan