|

Pirlo: La elegancia transalpina

Antonino de Mora (@antoninomora) – Análisis

Todos tenemos esquematizado en la cabeza el juego de las grandes selecciones mundiales: la viveza de Brasil, la robustez de Alemania, la posesión española, la velocidad de las selecciones africanas, la pausa de Francia y la defensa italiana. Son esquemas preconcebidos que se plasman en la mente de los aficionados por la historia que han ido desarrollando todos esos países en la maravilloso mundo del balompié. Evidentemente, cada generación puede cambiar ese esquema pero al final, queramos o no, siempre asociamos en mayor o menor medida a esa selección con su estilo de juego.

Dentro de cada una sin embargo, y como reza el dicho de que “siempre hay una excepción que confirma la regla” hay un individuo que ‘fastidia’ la estadística final para cargarse la generalización que, por otro lado, siempre es odiosa.

En el caso de Italia, esa excepción es Andrea Pirlo. No digo que sólo él sea el único con clase en esa selección pero sí que es el que más tiene. No vengo a decir que él sea el que cambia un estilo y una manera de ganar totalmente lícita, pero sí lo mejora y lo hace sublime. Pirlo es a Italia lo que Javier Bardem a los actores españoles, un oasis de calidad en la inmensidad del desierto.

Pirlo aporta toque, una visión de juego al alcance de unos pocos, el último pase sea de 10 o de 50 metros, una técnica fuera de lo común, una elegancia que parece eterna, una pausa brutal, como si se ralentizase con un reproductor de vídeo. Andrea es el capitán del ejército, el que crea, el que mueve, el que comanda a sus soldados. Otros destruyen y defienden, él organiza el ataque. Es el pilar donde se sustenta Italia, por él no pasan los años aunque ya tenga 33. Me imagino qué habría sido de él fuera del Calcio, ese toque en un fútbol más rápido, menos cerrado, más a su estilo. Son preguntas sin respuesta, sólo conjeturas que nos haremos eternamente. La Eurocopa donde Pirlo ha vuelto a brillar, un Balón de Oro que jamás será tal, por la mala suerte de vivir en la época equivocada y ser contemporáneo de dos fueras de serie, uno argentino y otro portugués. Pero a Andrea no le importa eso, a él le queda el romanticismo del fútbol, ese que parece que se pierde, ese en el que ya sólo unos pocos creemos. Andrea es el último romántico del balompié y eso lo hace más grande para el resto de los románticos.

URL simplificada: http://www.puntoencuentrocomplutense.es/?p=28190

Publicado por en junio 30 2012. Archivado bajo Deportes, Fútbol, General. Puedes seguir las entradas a través de la RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o referencia a esta entrada

Publicar una respuesta


8 − tres =

Comentarios recientes

  • Ana Maria Rojas: Hola Javier A mi me pasa lo mismo, en mi país Colombia-Suramerica, lo único que vemos en TV es la...
  • Carlota LR: Yo estuve en una de esas clases y me parece de los mejores métodos para aprender. Lo que veo en los...
  • alejandro: 80 euros le cuesta a una familia de “clase media” por lo bajo… Muy por lo bajo amigo...
  • jose: estela reynolds fue en enero de los años 2008 y 2012 y sergio arias fue en mayo de los años 2004 y 2012: están...
  • Waqanki: Buen artículo. En cuanto a los posibles diagnósticos que manejas: la esquizofrenia es una psicosis. Algunos...