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Segundo cuarto: All Star Weekend: Urge reinventarse

Por @paupelu (21/2/2013)

Fecha de referencia en la NBA. El pasado fin de semana se disputó en Houston El All-Star Weekend, el evento que reúne a lo más nutrido del panorama deportivo NBA. Un evento que acumula más de 60 ediciones pero que necesita una regeneración que le haga devolver el aura de magia y de espectáculo que aglutinó en los 80 y 90. La tarea debería recaer en las manos de David Stern que en Houston vivió su último All-Star como Comisionado de la Liga (abandonará su puesto días antes de la edición de 2014), a modo de último legado respecto a un evento que bajo suma mandato ha vivido varias reconstrucciones de formato, pero que no termina de arrancar. Desde aquí me limito a plantear ciertas soluciones a cada uno de los actos del All-Star.

Viernes. La inestabilidad de un proyecto perdedor

En la edición DE 1984, apenas unos días antes de la llegada de Stern al comisionado, se producía la primera expansión del All-Star Weekend con la incorporación de determinados eventos a disputarse durante los sábados anteriores al partido de las estrellas. La NBA decidió introducir un partido entre jugadores veteranos, una “pachanga” informal que haría recordar a los aficionados más veteranos a los que otrora fueron sus ídolos y acercaba a los más jóvenes nombres clásicos. Este partido se disputaría los sábados antes de los concursos y la acogida en un principio fue más que aceptable.

Las primeras ediciones contaba con jugadores que habían ocupado los puestos estelares de la liga en los 60 ó 70. Jerry West, Oscar Robertson, Wes Unseld, Nate Thurmond, George Yardley, Bob Cousy, Pete Maravich… eran nombres habituales durante el tiempo que estuvo en vigor. Pero los últimos años acabó degenerando en un partido lento y dominado por las lesiones, donde algunos jugadores de mayor edad acababan exhaustos. En 1994 la NBA decidía dar un giro absoluto hacia las antítesis de las leyendas: los novatos.

En la edición de Minneapolis en 1994 se introdujo por vez primera el partido de los novatos. En su primera edición se recopilaron a los mejores 16 jugadores de primer año divididos en dos equipos: los Sensations y los Phenoms. Algunos nombres presentes aquel día eran “Penny” Hardaway (MVP aquel día), Jamal Mashburn, Shawn Bradley, Chris Webber, Toni Kukoc o Sam Cassell. En 1996 en San Antonio la división se realizó acorde al partido de las estrellas, Este y Oeste.

Debido al lockout en 1999 no hubo Fin de Semana de las Estrellas, por lo que para la edición de Oakland se volvió a dar un giro. La decisión introducía una novedad más atractiva. La promoción de Novatos de 1998, que se había quedado sin su partido en 1999, era una de las más talentosas y con mayor impacto en la NBA de entonces, así que se les puso en liza frente a la promoción de 1999, en lo que se vendió como el desafío de los novatos hacia los jugadores de segundo año, que tomaron el nombre universitario de sophomores. Los Jason Williams, Vince Carter, Paul.

Pierce o Dirk Nowitzki frente a Elton Brand, Steve Francis, Shawn Marion o Lamar Odom. La formula pareció funcionar hasta que una degeneración del partido ha desembocado en lo vivido las últimas temporadas. Un juego de menos intensidad, más egoísta y que incluso se convierte en un dantesco e improvisado concurso de mates. Cada año aparece un jugador que intenta erigirse como protagonista, lo que supone la antítesis a determinados jugadores que no encajan en este tipo de eventos. Desde la temporada pasada los equipos juegan mezclados, con miembros de la promoción de novatos y de sophomores en cada equipo. Otra nueva vuelta de tuerca.

La fórmula del partido de novatos ha muerto. Lo vivido las últimas ediciones no crea ningún tipo de interés. Lo que en un momento pudo ser una carta de presentación para los jugadores recién llegados ha dejado de tener sentido puesto que los tiempos que corren ponen al alcance de cualquier poder ver a los que serán las futuras estrellas de la NBA. Lo cierto es que no se me ocurre solución alguna, sólo la desaparición del partido. Actualmente la tarde-noche de los viernes ya cuenta con dos eventos no íntimamente ligados a la NBA como son el partido de famosos y el All-Star Game de la liga de desarrollo. Suficiente.

Sábado. Los concursos de altibajos

Dos fallos han achacado a los concursos del All-Star Weekend desde su creación en 1984. Dejando a un lado los concursos menores (actualmente el Shooting Stars y el concurso de habilidades) y centrándonos en los platos fuertes (mates y triples), debemos diferenciar entre ellos dos hechos fundamentales. Uno es un concurso objetivo, sincero, que no miente: el que mete más triples gana. El otro, el de mates, queda más a merced de la interpretación, de la improvisación, del gusto personal.

El concurso de triples ha acusado durante años la dejadez de la NBA hacia ella. Determinados han acusado que no existen tiradores como hace 20 años, cuando es algo absolutamente incierto. La NBA tiene más jugadores capaces de anotar de tres puntos, sobre todo porque hoy día se lanza casi el doble de triples por partido que se lanzaba hace 20 años. El problema hasta ahora era que la NBA llevaba varios años sin seleccionar a los mejores tiradores. Independientemente de quién acabe ganando después, en los últimos 10 años han pasado por el concurso jugadores como Kevin Durant, Paul Pierce, Chauncey Billups, Mike Bibby, Richard Hamilton o Gilbert Arenas, ninguno de ellos en la nómina de tiradores de la NBA.

Kyle Korver, uno de los mejores tiradores actualmente, acumula únicamente dos participaciones (dos finales) y no pasa por el concurso desde 2005. J.J. Redick, otro de los mejores tiradores de la NBA actual, nunca ha participado. Hasta este año no lo habían hecho ni Matt Bonner ni Steve Novak y no hubo espacio para John Jenkins, uno de los mejores tiradores puros de la NBA actual. A pesar de todo, la mejoría esta temporada ha sido palpable. Tal vez la presencia de Paul George, el único que no era un tirador puro, desencajaba con el cambio de cara que la liga ha dado a este concurso. Parece que intención hay y visto los resultados esta temporada (uno de los mejores concursos de los últimos 10 años), parece que todo va por el camino correcto.

El problema viene en el concurso de mates, un concurso que recordemos desapareció en la edición de Nueva York de 1998. En aquella ocasión, tras la retirada del concurso derivada del bajo nivel que se mostraba en las ediciones anteriores y de la ausencia de All-Star por el lockout, los mates volvieron en Oakland en el año 2000 y el resultado lo conocemos todos perfectamente: Carter, McGrady y Francis brindaron una final para la historia, con algunos de los mejores mates visto en el concurso.

Este año el plantel de jugadores sobre el papel era bueno, pero el concurso no terminó de funcionar. Algunos jugadores pecaron de nervios e imprecisiones y la gran cantidad de repeticiones que se permiten a cada jugadores desvirtúan el concurso. Mi solución pasa por la desaparición del concurso hasta que el público vuelva a echarlo en falta y los jugadores jóvenes tengan la necesidad de regenerar el producto. Vistas las capacidades físicas de los jugadores actuales no parece que sea un problema de aptitudes, si no de actitudes.

Otra solución posible viene dada incluso desde el propio seno de la NBA. Nada más acabar el concurso del pasado sábado algunos jugadores de cierto renombre en la liga se mostraron abiertos a participar el año que viene. John Wall, DeAndre Jordan o Iman Shumpert darían cierto caché, al menos a nivel de nombres, al concurso. Descartados los Lebron James o Russell Westbrook, al menos estos jugadores de segunda línea pueden volver a dar un impulso. Aún así nada funcionará si no hay imaginación y no se eliminan los vicios aplicados por los participantes los últimos años.

All-Star Game. Cuestión de actitud

El Partido de las Estrellas, el plato fuerte desde hace más de 60 años, tiene todo lo que tiene que tener. Se eligen a los 24 mejores jugadores de lo que se lleva de temporada y se enfrentan en un partido para dirimir quién es mejor. Pueden existir ciertas discrepancias respecto al sistema de elección de los jugadores, pero en mi opinión es óptima. Pueden producirse alteraciones provocadas por el voto popular, ya que los nuevos métodos de selección (internet, redes sociales) pueden llevar al jugador menos esperado siempre que tenga el suficiente apoyo popular. Pero la NBA es un producto global y los 7 mil millones de personas del mundo somos potenciales consumidores del evento y por tanto con derecho a voto. Además, de esta forma sólo quedan decididos los titulares, quedando los suplentes a merced de los entrenadores. Siempre habrá discrepancias, como las ha habido siempre.

El problema de este partido es la actitud de muchos jugadores. Salvo contadas excepciones (que cada vez son menos) sólo se mira por el lucimiento personal, quedando en un segundo plano la competitividad, sin la cual el partido se convierte en un intercambio de canastas sin oposición. Nos podríamos plantear que se pusiera en juego algo que beneficie a todos los jugadores de cada equipo y no sólo a nivel individual (MVP), como la ventaja de campo en las Finales, al estilo de lo que ocurre en la NHL. A algunos jugadores esto les da exactamente igual (no son candidatos a jugar las Finales), por lo que existe el riesgo de que sean éstos los que intenten convertirse en actores principales.

Para mí por tanto sólo existe una solución posible a este problema y recae en la dirección de la Liga, entrenadores y jugadores más veteranos o implicados. Supone hacer ver a los jugadores menos comprometidos colectivamente lo que eran los All-Star Game hace 20 años, el prestigio que daba ser parte de ello y que era una manera de enfrentarte a otras estrellas de la Liga, pero también de ser compañeras de otras. Y que incluso aquí, en el partido más informal que se disputa en toda la temporada, el bien común debe prevalecer por encima del individual. Esa es la única manera de no hacernos perder la ilusión por el All-Star.

URL simplificada: http://www.puntoencuentrocomplutense.es/?p=39873

Publicado por en febrero 22 2013. Archivado bajo Deportes, General, Zona NBA. Puedes seguir las entradas a través de la RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o referencia a esta entrada

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