La Cabra Mecánica ya tiene cita en el desguace

Diego Pérez Callejo - Crítica.
Ser probablemente uno de los mejores compositores en castellano de este país, y que te reconozcan únicamente por un tema que no consideras tuyo (“No me llames iluso”), es una de las principales causas de la separación del grupo.
La Cabra Mecánica recoge sus bártulos en Madrid por última vez, tras dos noches llenando la Galileo.
“Carne de canción” es el titulo de una de las nuevas composiciones de Lichis, y el nombre del Cd que recopila sus más de diez años de carrera desde aquel “Cuando me suenan las tripas”.
La historia de La Cabra Mecánica es de esas historias que muestran el lado oscuro de la música.
Cuando empiezas tu carrera en Lavapiés comiendo arroz con ajo día si y día también parece imposible pensar que tras diez años siga luchando Lichis para sacar el barco a flote y únicamente haya conseguido el apoyo de una minoría que saborea su música directa, desnuda y cruda con toques folklóricos y rumberos en garitos de mala muerte.
En 2001 se topó con su piedra filosofal llamada “La lista de la compra”, a dúo con María Jiménez. Esto catapultó su disco “Vestidos de domingo” a los primeros puestos de todas las listas que se realizaban en España.
Pero no quedó ahí la cosa… en 2003 gracias a una campaña de la Lotería Nacional su “No me llames iluso” volvió a salir adelante. Pero la canción resultó ser un arma de doble filo. Fue incluída en su Lp “Ni jaulas ni peceras” grabado en directo, pero el público tan solo se quedó con esta composición.
En 2005 sale al mercado su último disco de estudio titulado “Hotel Lichis”, donde aparecen trece nuevas canciones que pasan desapercibidas en todas las emisoras y listas.
Juntando todo esto y creando un cocktail más que explosivo con la rabia, la ilusión, el buen rollo y la música como motor no es difícil imaginarse como será el cierre de este grupo.
Lichis y los suyos saltaron al escenario en la noche del 28 de octubre con el inconfundible primer acorde de su canción “Felicidad” y pasaron cerca de hora y media mezclando temas nuevos como “Yayo Yaya” o “Valientes”, con versiones de sus propias canciones y con clásicos de La Cabra como “Reina de la mantequilla”,”Todo a cien” o “La lista de la compra”.
Todo esto acogidos por un ambiente especial: Estaban por fin en casa y rodeados de amigos músicos como Conchita o Quique González y también algunos periodistas.
Por eso en ningún momento se pronunció la palabra “adiós”, tan solo “hasta luego” y “se os quiere”…
El grupo toma un nuevo camino llamado “Miguelito” que representa un remiendo a los errores que cometieron en el pasado y trae las pilas cargadas y un aire fresco alejado de lo que significó La Cabra para toda una época.
La Cabra Mecánica ha recibido una última recompensa y en señal de agradecimiento por tanta música, Fito los llevará de teloneros en su gira “Antes de que cuente diez” para que todos los fitipaldis puedan oír los últimos coletazos de un grupo que nunca ha dejado de reinventarse para sorprendernos.
Después de esto Miguel Ángel Hernando (Lichis) pondrá fin al grupo para renacer e intentar que el nombre de La Cabra no caiga en el olvido (porque ya se sabe, el ser humano solo recuerda lo que ya no existe).
Es el fin de una etapa, es cuestión de reinventarse o morir… y la Cabra ha vivido rumiando buena música durante muchos años. Larga vida a La Cabra.