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Mi amigo Obama no viene a verme.

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David Redondo.- Opinión.

“Mi amigo Obama no viene a verme”. Esto es lo que debió pensar José Luís Rodríguez Zapatero cuando conoció la noticia de que el presidente de Estados Unidos, Barack H. Obama, dejaba fuera de sus previsiones internacionales la cumbre  UE-EEUU en mayo.

Esto que dicho así suena a coña, a llanto de niño mimado, tiene más empaque del que parece.

Para empezar, la administración Zapatero ha basado sus útimas estrategias de comunicación en mostrar a los españoles una irrefrenable amistad entre Obama y nuestro presi. Hasta llegó a llevarse a su familia al completo (hijas incluidas) a la Casa Blanca. Y no es casualidad que sea esta la estrategia.

Son tiempos difíciles para ser político y más aún para ser un político que gobierne. El desgaste al que está sometiendo la palabra crisis a este gobierno es tremendo y, sería mayor, si en la oposición hubiese un líder de verdad, no esos segundones que aspiran a ser primeros sin darse cuenta de que no tienen ni el carácter ni las virtudes necesarias.

La valoración de Zapatero entre los españoles baja sin cesar y entre sus votantes, ídem. Eso preocupa – y mucho – en Moncloa y en Ferraz, a la postre lo mismo. Hay pocas fórmulas para corregir esta tendencia que puedan funcionar a estas alturas de legislación donde ya nos conocemos todos. Sin embargo, se volvió a dar con la correcta: Obama (salvador del mundo) + Zapatero (amigo íntimo –intimísimo- de Obama) = Zapatero salvador de España y Moncloa for ever.

Tal cual. Y si se fijan, es una estrategia que más de un político extranjero intentó imitar. En enero del año pasado, todos eran amigos de Obama o decían serlo.

Lo que tienen estas cosas es que al final, el tiempo pone a cada uno en su sitio.

Obama es tan amigo de Zapatero como lo puede ser del presidente de Bélgica o de Berlusconi. Es más, por razones prácticas, Obama tendrá que tener en cuenta más las opiniones de Berlusconi que las de nuestro presidente. Así es la realidad en la política internacional.

El hecho casual de que España acoja la Presidencia de la UE se transformó desde el gobierno en algo así como “somos la cabeza de la UE gracias a los méritos nuestros”. Y tanto se lo creyó nuestro presidente, que bajó de la nube cuando los principales periódicos europeos temblaban al saber que el turno de rotación dejaba la presidencia europea en manos de Rodríguez Zapatero.

Pero es más, para incidir en esa idea de amistad entre Obama y Zapatero se aprovecha cualquier excusa. La invitación al Desayuno Nacional de Oración o la cumbre UE-EEUU eran las últimas.

Invitaciones o actos en los que Zapatero adquirirá un gran protagonismo de manera fortuita. Es algo que le toca, no que haya conseguido. De no ser el presidente de turno de la UE ni la cumbre de mayo se celebraría en Madrid ni Zapatero sería invitado al Desayuno de Oración en EEUU.

Ateo confeso como es Zapatero es capaz de recitar la Biblia en verso sólo para que los españoles lo veamos al lado de Obama. Y ya se frotaba las manos pensado en el partidillo de basket que iba a jugar con el presidente americano en mayo, aquí en Madrid.

¡Crash! Guantazo, Obama no piensa asistir a la cumbre de Madrid. Un duro revés para la política propagandística de comunicación.

Y no asiste sencillamente porque, tradicionalmente, los presidentes de EEUU no asisten a tales cumbres a menos, eso sí, que la presidencia recaiga en un país europeo importante. España no es importante, en la actualidad, a nivel internacional. Su presidente es uno más. Por eso en el foro económico de Davos, sentaron a Zapatero entre los presidentes de Letonia y Grecia, dos de los países más pobres de la UE.

Esa es la verdadera razón de que Barack Obama no viaje en mayo a España. Internacionalmente somos un país medio. De los que tenemos voz en los encuentros pero no voto. De los que miran pero no deciden.

La no visita del presidente de EEUU cuando quería Zapatero en realidad no deja de ser una anécdota, pero una anécdota que nos debe abrir los ojos para ver que, una vez más, en Moncloa importa más la apariencia que la realidad. Aparentar ser amigo de Obama no significa serlo. De eso se enteró esta semana el neo-católico Rodríguez Zapatero.

Y mientras se lamenta por esa noticia, el paro sigue subiendo, las perspectivas de jubilación se tiñen de negro y seguimos siendo una de las peores economías del mundo desarrollado.

FOTO: euroresidentes.com

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2 Responses for “Mi amigo Obama no viene a verme.”

  1. Jose Alberto Sánchez dice:

    Totalmente de acuerdo con David Redondo,
    Me gusta este tipo de articulos ya que tanto en la radio como en la TV nos están maquillando esta situación del pais y ya vale de engañar al ciudadano
    Dejo algunas frases del gran W.Churchill que le vienen al pego al gobierno socialista
    “Aquel que con la subida de impuestos trata de sacar un país de la crisis, es como el que se sienta en un cubo y tira del asa para desplazarse”
    “Los socialistas tienen la idea de que hacer ganancias es un vicio, y yo creo que el verdadero vicio es el no procurar evitar las pérdidas”
    ” El socialismo, es la filosofía del fracaso, el credo a la ignorancia, la predica a la envidia. Su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria ”
    Un saludo y continuar así

  2. El 14 dice:

    “No explotarás al jornalero pobre y necesitado, ya sea uno de tus compatriotas o un extranjero que vive en alguna de las ciudades de tu país. Págale su jornal ese mismo día antes que se ponga el sol, porque está necesitado y su vida depende de su jornal”

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