Contaminación lumínica: Que es y sus efectos

contaminación lumínica

Contrario a lo que muchos podrían pensar, la luz también puede causar contaminación, generando consecuencias tan severas como las causadas, por ejemplo, por las toneladas de plástico acumuladas dentro del océano o por el efecto invernadero.

Y es que la contaminación lumínica suele conllevar al desarrollo de un reflejo de luz artificial que actúa de forma negativa sobre la salud de los diversos ecosistemas; al igual que sobre todo tipo de cualquier estado natural que puede llegar a agravarse al no ajustar ninguna clase de medidas auxiliares.

¿En qué consiste la contaminación lumínica?

Pero, ¿qué  es realmente la contaminación lumínica y cuáles son sus efectos? A continuación lo explicamos.

Al hablar sobre contaminación lumínica, existen dos aspectos esenciales que se deben tomar en consideración: el cielo y la iluminación artificial. Ahora bien, se puede decir que la contaminación lumínica se trata de un tipo de contaminación generada como consecuencia de las emisiones de luz causadas por fuentes artificiales que poseen elevadas intensidades.

De este modo, la contaminación lumínica consiste en ese brillo que es posible apreciar alrededor del cielo al llegar la noche, el cual es causado como resultado de una ineficiente iluminación, ya que emite la luz en dirección al cielo en lugar de enviarla hacia el suelo.

De este modo, la luz rebota sobre las aglomeraciones de partículas de polvo que suelen encontrarse sobre las ciudades, dando lugar a este tipo de halo amarillento que suele ser común dentro de las grandes ciudades.

En resumen, la contaminación lumínica se trata de aquella que se genera al emitir luz artificial con una alta intensidad, tanto en direcciones como a horas que no resulta apropiadas.

¿Cuáles son las causas por las que se produce este tipo de contaminación?

A continuación estaremos hablando específicamente de las diversas causas de esta clase de contaminación:

  • La utilización de luminarias (focos, farolas y/o proyectores, entre otros) que al contar con un diseño luminotécnico inapropiado, o al estar ubicados de forma incorrecta, permiten que parte del flujo luminoso escape de la zona que debe ser iluminada.
  • El exceso de iluminación o flujo lumínico también puede causar grandes e innecesarias pérdidas de luz debido a su reflexión no solo sobre el suelo, sino también a través de otros objetos que puedan encontrarse sobre-iluminados.
  • La falta de inteligencia en torno al diseño que poseen las instalaciones de alumbrado, las cuales generalmente sobrepasan la potencia necesaria y, en consecuencia, generar un gran e innecesario gasto energético.
  • De igual modo, el no dimensionar adecuadamente la cantidad de luminarias, su altura e inter-distancia, entre otros aspectos, suele terminar causando una baja uniformidad alrededor del alumbrado, lo cual supone el uso de una mayor potencia a fin de lograr una buena percepción de luminosidad, y lo que al mismo tiempo acaba causando deslumbramientos, reflexiones y también intrusión lumínica.

¿Cuáles son los efectos causados por la contaminación lumínica?

Los efectos negativos generados como consecuencia de la contaminación lumínica resultan ser considerablemente mayores y más severos de lo que muchos pueden creer al comienzo; entre ellos, es posible mencionar los siguientes:

  • Desperdicio de energía, debido a que la luz es emanada hacia el cielo y en consecuencia, se requiere una mayor cantidad de energía para poder lograr el nivel de iluminación preciso.
  • Se generan deslumbramientos, los cuales terminan afectando directamente a la seguridad y resultan un riesgo para los conductores.
  • Causa que tanto el tráfico aéreo como el marítimo se dificulte considerablemente.
  • Al mismo tiempo que se genera el exceso de energía, se producen residuos contaminantes incluyendo dióxido de carbono y/o sustancias radiactivas.
  • Los ciclos biológicos de ciertas plantas y animales se alteran, especialmente en el caso de las aves, causando incluso desorientación. De igual manera, puede alterar los ciclos de sueño del ser humano, dado que la luz artificial suele filtrarse dentro de las viviendas.
  • No permite ver y disfrutar del cielo estrellado (declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2008), perdiendo así un patrimonio científico y cultural.

Ahora bien, exponerse a la luz artificial de noche, ya sea de manera  voluntaria o no, puede causar diversas y severas consecuencias sobre la salud.

Además de la falta de sueño y descanso, el exponerse a la contaminación lumínica podría llegar a generar insomnio, sueño inquieto, nerviosismo, cansancio y depresión; de igual manera, algunos estudios han indicado que esta clase contaminación se encuentra vinculada tanto a la obesidad como al cáncer de mama.

¿Cómo disminuir los efectos negativos  de este tipo de contaminación?

  • Para combatir la contaminación lumínica y evitar sus efectos negativos no es preciso eliminar completamente las luces artificiales de forma inmediata, solo se necesita implementar ciertas medidas.
  • En este sentido, es apropiado cambiar progresivamente cada una de las lámparas de mercurio que podamos usar y reemplazarlas con modelos LED o de sodio, las cuales ofrecen la misma iluminación, pero destacan por tener una mayor eficiencia y menor contaminación.
  • Asimismo, es posible utilizar sensores de movimiento, a fin de que las luces se enciendan únicamente al ser preciso. Es importante además que la luz no supere la línea horizontal imaginaria que se encuentra por encima de la bombilla.
  • También sería conveniente ajustar el apagado en las luces publicitarias y/o monumentales, además de evitar e incluso prohibir el uso de cualquier luz que se dirija al cielo directamente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *